Guía completa
Se mide antes de decidir
Una vibración que crece con la velocidad o un chasquido metálico en curvas cerradas suele señalar el árbol de transmisión o una junta homocinética desgastada. Se comprueba con el coche en el elevador, midiendo el juego y el estado de los fuelles de protección, antes de decidir si toca sustituir la junta o la pieza completa.
Dejarlo pasar no es solo cuestión de confort al volante: una junta que termina de romper puede dejar el coche inmovilizado en plena marcha.
Junta o árbol completo
No siempre hace falta sustituir el árbol de transmisión entero. Si el desgaste está localizado en la junta homocinética y el resto del árbol está en buen estado, se sustituye solo la junta, con un coste bastante menor. Se decide con el coche en el elevador, comprobando el juego real, no por sistema.
El fuelle de protección, la primera señal
El fuelle de goma que protege la junta homocinética es lo primero que suele fallar. Si se agrieta o se rompe, entra suciedad y humedad y el desgaste de la junta se acelera de forma notable. Comprobar el estado de los fuelles en cada revisión evita muchas averías mayores.
Cuándo conviene actuar
Un chasquido en curvas cerradas al principio es leve, pero con el tiempo se convierte en vibración constante al acelerar. Cuanto antes se diagnostique, más probable es que baste con sustituir la junta en lugar del árbol completo.
Presupuesto y garantía
El presupuesto llega por escrito tras comprobar el coche en el elevador. La mano de obra lleva garantía mínima de 3 meses o 5.000 km. Para pedir cita, llama al 641 16 17 71 o escribe por WhatsApp con el síntoma.