Guía completa

No solo viscosidad: especificación exacta

El error más habitual al comprar aceite es fijarse solo en la viscosidad (5W30, 5W40…) e ignorar la especificación concreta que pide el fabricante para ese motor. Dos aceites con la misma viscosidad pueden tener aditivos y niveles de cenizas distintos, y montar el incorrecto no rompe el motor al día siguiente, pero puede saturar el filtro de partículas o dejar depósitos en válvulas y turbo con el tiempo.

Antes de comprar el aceite se comprueba siempre la norma exacta que pide el motor concreto. Cada fabricante tiene su propia codificación, y es lo que garantiza que el aceite cumple lo que el motor necesita, no solo que “parece del tipo correcto”.

El filtro de aceite y por qué importa la marca

El filtro de aceite retiene las partículas metálicas y de suciedad que se generan por el desgaste normal del motor. Un filtro de baja calidad puede colapsar antes de tiempo o dejar pasar partículas que terminan rayando cojinetes y camisas. Se monta siempre un filtro homologado, del mismo nivel que monta la red oficial.

Filtro de aire y filtro de habitáculo

No siempre coinciden con el intervalo de cambio de aceite, así que se comprueban en cada visita y se sustituyen solo si toca. Un filtro de aire saturado restringe la entrada de aire al motor y puede afectar al consumo; un filtro de habitáculo saturado reduce el caudal de la ventilación y del aire acondicionado.

Cuándo toca y qué se hace si el coche avisa antes de tiempo

Como referencia, los motores diésel modernos suelen pedir cambio cada 15.000-20.000 km o una vez al año, y los de gasolina entre 10.000 y 15.000 km. Si el coche hace muchos trayectos cortos, el intervalo conviene acortarlo, porque el motor no llega a temperatura de servicio con la regularidad necesaria.

Presupuesto y garantía

El presupuesto llega por escrito antes de tocar el coche. La mano de obra lleva garantía mínima de 3 meses o 5.000 km. Para pedir cita, llama al 641 16 17 71 o escribe por WhatsApp con la marca y el modelo.